166.000 Generaciones !!

Al aterrizar y cuestionar el olvido de nuestra propia historia y todo lo que ello implica, nos vemos obligados a reflexionar en cuanto hemos aprendido y ajustado la historia, a lo que consideramos más conveniente para proyectarnos en la continuidad de la misma. Si recordamos las clases de historia de nuestra vida escolar, recordaremos a nuestros antepasados, a los grandiosos Atahualpa y Rumiñahui, a la grandiosidad de la conquista Española, que a la postre se convirtió en el inicio de una nueva historia, esta historia de supuesto desarrollo que nos trajo, entre otras cosas, los esquemas a seguir en todos los ámbitos de la vida cotidiana, es así como nuestra historia, la de nuestros indigenas, se desvanecía y quedaba en el olvido, pasaron de ser un pueblo libre, independiente, con creencias, costumbres y una forma de vida propia, a ser parte de esta nueva historia como actores con papeles de esclavos, servidores e individuos inferiores a los nuevos dueños de nuestros propios territorios.

Hemos olvidado la esencia de nuestra historia, hemos olvidado de donde venimos, nunca entendimos el porque este origen debió incluirse y hacerse parte de nuestra historia futura.

Ahora bien, ¿Como desaprender lo aprendido?, venimos de procesos de años y años de escolarización, que te van “moldeando” como ser humano, como estudiante, como hijo, como padre, como vecino, como empleado, como emprendedor, como pobre, como rico… ahí nos van diciendo como debes ser: de acuerdo a lo que quieres tener, de acuerdo a como quieres vivir. …como debes actuar si quieres ser aceptado, si quieres ser amado, si quieres convivir aceptablemente en la sociedad.

La teoría te lleva a analizar y repensar en este “colonizaje” en el que vivimos, pero como no quedarnos en las palabras, en la retórica o en la parsimonia de dejar que las cosas pasen. ¿Existe una manera de generar una nueva manera de pensar? una manera plausible de realmente educarnos, probablemente sí, la pregunta es cómo? puesto que requiere de cambiar el “chip” y aprender a aprender de forma diferente, de rehacer el proceso de educación, de desmontar o mejor reorganizar toda una estructura creada para el modelo actual, es decir empezar de cero, en lenguaje informático sería un “recetear» el cerebro, esto es posible?.

Tal vez lo importante es reaccionar y empezar a soñar con dar pasos que nos encaminen hacia aquello. Pero es un camino cuesta arriba, plagado de obstáculos de quienes no queremos desaprender para aprender, será un proceso lento de tantos años como los que hemos vivido hasta ahora, de lucha contra la corriente, pues lo que se debe propender es a un cambio generacional fuera del modelo actual, sin apasionamientos, siendo cautos por que fácilmente podemos solamente cambiar de modelo de colonizaje y pensar que generamos el cambio que queríamos.

Sobre este tema hay mucho por analizar y discutir, proponer y cuestionar, pero más allá de eso es importante ubicarse en el contexto y mirar desde la perspectiva propia como yo vivo este esquema de colonizaje, pero sobre todo saber ¿Que hago desde mis espacios? para lograr hacer la diferencia, para modificar el hacer y empezar a entrar en el ser.mafalda2.jpg

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